¿Qué le das de comer a tu mente?

Me jode mucho cuando alguien viene a contarme lo desgraciado que es el mundo sin dar soluciones a la problemática que me presenta.

No vengas a agitarme un problema sin darme una p* solución.

Por eso a todo le intento buscar «el que». En todo tema que nos ocupa (pre-ocupa), hay pequeñas maneras de usarlo como viento a favor.

Las lamentaciones no son una opción. Que esto no significa que debamos blindarnos a la emoción (ojo al dato). Ni tanto ni tan poco.

Me refiero a que no eres un sujeto pasivo en la vida. Las circunstancias sociales o individuales no son algo que «te arrastren». SI te arrastran es porque vives en un estado hipnótico.

Y te traigo un vídeo para enseñarte como puedes salir de él.

Llegué a la conclusión que debemos usar las grietas que nos proporciona la vida para elegir donde estar. En vez de vacíos legales, lo llamaré «vacíos reales» o «vacíos de la realidad». Es como colarse, pero sin hacer daño a nadie ni aplastar a otro. (siempre y cuando se considere que el otro se ha trabajado la envidia porque si no, todo parece que estás aplastando a los demás y no, son los demás que no soportan tu crecimiento)

Nada, aquí te explico algunos atajos para cambiarte de carril mental y empezar a «controlar» (y lo pongo entre comillas porque este control siempre será limitado) aquello que dejas entrar en tu máquina de producción de la realidad. Tu fábrica de experiencias. Tu sistema de manifestación. TU MENTE.

Espero te guste.

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10 comentarios

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